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miércoles, 16 de agosto de 2017

DE LOS NOMBRES ICH, "HOMBRE"; E ICHA, "MUJER




Los dos nombres hebreos ICH e ICHA se empleaban en un principio para designar el macho y la hembra de los seres humanos, pero luego se aplicaron a las otras especies animales de la creación, El término SAKAR U-NEKEBA se aplicó luego a cualquier cosa destinada y dispuesta para unirse con otra. Fácil es además advertir que las palabras que en hebreo significan "hermano" y "hermana", se emplean también como homónimos y se usan en sentido figurado como ICH e ICHA.

Maimonides (Rambam)

lunes, 14 de agosto de 2017

DE QUE LOS OJOS NO PUEDEN CONTEMPLAR A ELOHIM




Cuando el hombre empieza a reflexionar, no debe lanzarse de buenas a primeros a entender un asunto tan vasto o importante. Previamente debiera adaptarse al estudio de las diversas ramas de la ciencia y del conocimiento, acrisolar su carácter moral y someter sus pasiones y deseos, progenie de su imaginación.

Cuando, además, haya adquirido cierto conocimiento de las verdaderas proposiciones fundamentales, acertado a comprender los diversos métodos deductivos y de prueba, y aprendido a preservarse de sofismas y falacias, entonces, podrá emprender la investigación de este asunto.

No será bien, sin embargo, que resuelva cuestión alguna a la primera opinión que le acuda al pensamiento, ni que de pronto violente su inteligencia, para alcanzar conocimiento del Creador; deberá, más bien, esperar modesta y pacientemente, y adelantar paso a paso.

Así debemos interpretar las palabras "y Moisés ocultó su rostro, porque temía mirar a Elohim" (EXOD. III, 6), y al parar mientes en el sentido literal de este pasaje, de que Moisés temía contemplar la luz que se le aparecía a los ojos, no debemos en manera alguna afirmar que pueda percibirse con la mirada aquél Ser que se levanta muy por encima de toda imperfección.

"Los más excelentes entre los hijos de Israel" eran impetuosos, y dejaron que sus pensamientos se descarriaran sin freno, y lo que percibieron era imperfecto; por eso se dice de ellos: "Y ellos vieron al Elohim de Israel, y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, como el cielo cuando está sereno." (EXOD. XXIV, 10). Se propone todo el pasaje criticar su visión, no describirla.

Censúraseles porque su percepción era hasta cierto punto corporal, obligado fruto de la precipitación de quienes se aventuraron a tan larga jornada, con tan escaso bagaje. 
Pues si esto les acaecía a ellos, ¿cuánto más a nosotros, que somos inferiores, y a los que están por debajo de nosotros?

Los cuales deben perseverar, perfeccionando el conocimiento que tengan de los elementos, y tratando de comprender rectamente los preliminares que purifiquen el pensamiento de toda mácula de error; luego, podrán entrar al campamento santo y divino, y contemplarlo, según la Biblia dice: 
"Y que también los sacerdotes, que se acerquen Adonay, se santifiquen" (EXOD. XIX, 22). Y también Salomón recomienda: 
"Atiende a tu pie, cuando vayas a la casa de Elohim" (ECCLES. IV, 17).


Y ahora quiero volver al principio, para completar lo que comencé. Únicamente nos proponemos decir que, cuando quiera que en alguna parte se haga mención de alguno de los tres verbos antes citados, se entiende referirse a la percepción intelectiva, y no a la sensación de la vista; porque Elohim no es un ser que pueda ser percibido por los ojos corporales.

Maimonides (Rambam)

viernes, 11 de agosto de 2017

LO QUE SIGNIFICA VER, MIRAR Y CONTEMPLAR A ELOHIM



Los tres verbos RAA, HIBBIT y HASA, ver, mirar y contemplar, que se entienden "percibir con los ojos", se usan también con sentido figurado, para significar la percepción intelectiva. En cuanto al primero, es claro que aquello de: "y miró, y vio un pozo en el campo" (GEN. XXIX, 2), se dice en sentido de la percepción ocular, pero lo de: "Sí, mi corazón ha visto (RAA) muchedumbre de sabiduría y conocimiento" (ECCLES. I, 16), se refiere a la percepción de la Inteligencia. 

En este sentido ha de entenderse el verbo ver, cuando se aplica a Hashem: "Y vieron (RAITI) al Señor" (1 REYES, XXII, 19), y en modo alguno con el sentido literal de ver con los ojos; pues, por una parte, la vista sólo puede percibir los objetos corporales, en relación con ciertos accidentes tales domo el color, la figura, etc.; y, por otra parte, Hahsem no percibe mediante órgano corporal alguno, según se explicará luego. De igual manera, el hebreo HIBBIT, significa "El miró", con los ojos. 

Las palabras "y miraban en pos de Moisés" (EXOD. XXXIII, 8), eran entendidas por nuestros Sabios en sentido figurado, según los cuales quieren decir que los israelitas examinaron y criticaron los actos y dichos de Moisés. Cuando este verbo se aplica a Hashem. se empleo con este sentido figurado, como cuando se dice que Moisés "tuvo miedo de mirar a Hashem." (EXOD. III, 6). 

La misma explicación es aplicable a HASA, que denota "contemplar con los ojos"' como: "Y que nuestros ojos contemplen a Sión" (MIK. IV, l I). Y también, en sentido figurado, significa percibir mentalmente. Con esta última acepción se emplea HASA en la frase; "también ellos contemplaron a Hashem" (EXOD. XXIV, 11). Repárese bien en esto.

Rambam (Maimonides)

CÓMO SE DICE QUE ELOHIM TIENE FORMA Y FIGURA



Pudiera pensarse que las palabras hebreas TEMUNA y TABNIT, significan uno y lo mismo, y no es así. TABNIT, significa la figura de una cosa que ha sido construida, si es cuadrada, redonda, triangular, o de alguna otra manera, Dícese: "La forma (TABNIT) del Tabernáculo, y de las ánforas" (EXOD. XXV, 9); "la forma de cualquier pájaro" (DEUT. IV, 7); "la forma de una mano" (EZEQ. VIII, 3); "la forma del pórtico" (I CRON. XXVIII, 11). De modo que la lengua hebrea nunca emplea la palabra TABNIT cuando habla de las cualidades del Elohim Omnipotente. 

El término TEMUNA, en cambio, se usa con tres sentidos diferentes en la Biblia. Significa, primeramente, el perfil de las cosas que percibimos por los sentidos. En segundo lugar, las formas de nuestra imaginación, las impresiones que retiene cuando los objetos han cesado de afectar a los sentidos, y en tercer lugar, la idea de un objeto, cuando únicamente lo percibe la Inteligencia: Y es en este tercer sentido como se aplica a Elohim la palabra. 
Por lo tanto, la sentencia: "Y contemplará la imagen de Adonay" (NUM, XII, 8) quiere decir: "Y comprenderá la verdadera esencia de Elohim".

Rambam (Maimonides)

miércoles, 2 de agosto de 2017

POR QUÉ AL COMER EL FRUTO PROHIBIDO, ADAM APRENDIÓ A DISTINGUIR EL BIEN Y EL MAL



Un hombre ilustrado, me formuló hace algunos años una pregunta de grandísima importancia, cuya respuesta, tal como yo la resuelvo, merece ser meditada con el mayor detenimiento.

"A primera vista, parece deducirse de la Escritura, que el hombre no fuera originalmente ni más, ni menos perfecto que el resto de los animales de la creación, los cuales no están dotados de entendimiento, razón o facultad que distinga lo bueno de lo malo; pero que la desobediencia de Adam al mandamiento de Hashem, le proporcionó aquella perfección que es la propia del hombre, la más noble de todas las facultades de nuestra naturaleza, la característica esencial del género humano.

Y así, parece extraña cosa que el castigo de la rebeldía viniera a ser el medio para elevar al hombre al pináculo de una perfección que anteriormente no había alcanzado".

Reparad ahora en nuestra respuesta, que es como sigue: Se me antoja que has estudiado superficialmente el asunto, y, no obstante, imaginas ser capaz de comprender un libro que ha sido guía de pasadas y presentes generaciones, sin más que alejarte un momento de tus apetitos y deseos, para echar una mirada al contenido de ese libro, como si fueras a leer una historia o alguna composición poética.

Recoge tus pensamientos y medita
cuidadosamente, porque no es cosa que se comprende de buenas a primeras, sino después de adecuada meditación. Has de saber que la Inteligencia, que le fue otorgada al hombre como el más alto de sus dones, le había sido concedida antes de su desobediencia.

Con respecto a lo cual, la Toráh declara que "el hombre fue creado a imagen y semejanza de Hashem". Merced a este don de la Inteligencia, Hashem se dirigió a él, y le dio sus mandamientos, según se dice: "Y el Señor Hashem mandó a Adam" (GEN. II, 16); porque no se dieron mandamientos a la creación de los animales o a los seres que carecen de entendimiento. Merced a la Inteligencia distingue el hombre lo verdadero de la falso.
Esta facultad la poseía Adam cabal y perfecta.

Lo justo y lo injusto son términos que se emplean en la ciencia de las verdades morales o probables, no en la de las verdades necesarias, por lo que no sería correcto decir, con referencia a la proposición "los cielos son esféricos", que es "buena", ni declarar que la afirmación "la tierra es plana", es mala; sino que decimos que la una es verdadera y la otra falsa. La lengua hebrea expresa las ideas de verdadero y falso con los términos EMET y CHEKER, y lo moralmente justo e injusto, por TOB y RA. Así pues, la función de la Inteligencia es distinguir lo verdadero de lo falso, distingo que es aplicable a todos los objetos perceptibles intelectualmente.

Cuando Adam vivía aún en estado de inocencia, guiado solamente por la reflexión y la razón, no era capaz de comprender los principios de las verdades probables o de carácter moral. Empero, luego de su desobediencia, cuando empezó a ceder ante los deseos que nacían de su imaginación, y a satisfacer sus apetitos corporales, según aquello que se dice: "y su esposa vio que el árbol era bueno para comer y agradable a los ojos" (GEN. III, 6), fue castigado con la pérdida de una parte de la facultad intelectiva que anteriormente había gozado. Y de aquí que leamos: "Y seréis como los ELOHIM, conocedores del bien y del mal". Y no dice "conocedores o discernidores de lo verdadero y lo falso". Porque cuando se trata de verdades de carácter necesario, sólo son aplicables las palabras de verdadero y falso, y no las de bueno y malo.

Reparad, además, en aquel pasaje: "Y los ojos de ambos fueron abiertos, y conocieron que estaban desnudos" (GEN. III, 7). Y no se dice: "Y los ojos de ambos fueron abiertos, y vieron"; porque lo que el hombre había visto antes, y lo que veía después de esta circunstancia, era exactamente lo mismo.

No es que le quitaran la ceguera, sino que recibió una nueva facultad merced a la cual descubrió que podían ser injustos o malas, cosas que antes no había considerado como tales.

De acuerdo con esto interpretación, nuestro texto indica que Adam, fue desterrado del Paraíso, cuando hubo maleado su intención y encaminado sus pensamientos a la adquisición de lo que le estaba vedado; Tal fue su castigo. Antes, gozaba el privilegio de gustar el placer y la felicidad, y disfrutaba de seguridad y reposo; pero cuando crecieron sus apetitos y se fue tras sus deseos e impulsos, y participó de lo que le estaba prohibido gustar, le privaron de todas las cosas, fue condenado a vivir de toda clase de alimentos viles, que no había probado primero, y aun éstos adquiridos por el esfuerzo, la fatiga y el trabajo, conforme se dice: "Espinas y zarzas crecerán para ti" (GEN. III, 18), "Comerás el pan con el sudor de tu frente", etc.

Alabado sea Ha Kadosh Barujú, cuyos designios y sabiduría son inescrutables.

Rabí Moshé ben Maimón (Maimónides) Guía de Perplejos